domingo, abril 02, 2006

LOBBY?

Estimados amigos:
Con mucha tristeza me he percatado que este asunto del lobby tiene su deformación ética violenta y especialmente en el servicio público se ha transformado en el reconocimiento del poder eventual de los superiores jerárquicos, quienes adoptan todo mtipo de actitudes antes el lobbysta sobretodo cuando es este mismo quien lo lleva a cabo. Imaginemos un Servicio Público en el que los aspirantes a un nuevo cargo se conocen por historia, es decir, por la suma de antecedentes que han acumulado durante su carrera funcionaria. En este caso ¿para qué debe ir a solicitar apoyo del o los jefes de dicho servicio? Lo que es peor en la mayoría de los casos son otros, parientes, amigos, camaradas políticos o de partido que se la juegan en su nombre.

La preguna es ¿es correcto este proceder?

En la empresa privada ello es posible y hasta necesario cuando es el propio dueño quien realiza la selección de su personal. Por otra parte, se trata de su propio patrimonio y el empresario deberá cuidarlo a su modo y sin interferencias, pues, el conocimiento empírico o técnico le permite adecuar el perfil de sus elegidos a lo que considera optimo o adecuado am sus fines y metas.

¿Que ocurre en el Servicio Público?

Pareciera que ello no es justo, desde que existe una forma de superar etapas que se basan en la acumulación de conocimiento, experiencias y la antiguedad en el cargo. debe serlo de ese modo, pues, no se entiende que un jóven por mucho talento que tenga, a penas salido de la Universidad postule a cargos públicos a nivel de Jefatura, sin que se haya fogueado en la experiencia del Servicio.

No sería posible, popr ser ilógico, que un teniente apenas haya egresado de la Escuela Naval, se le entregue el amndo de una de las nuevas naves adquiridad por el Estado. Del mismo modo que tampoco sería lógico que se hiciera cargo de ella un antiguo capitán que durante su vida funcionaria nada hizo, eludió el servicio o sencillamente actuó como un inepto.

Se imaginan Uds. un juez de Chile nombrado ministro de una importante corte si durante toda su vida se ha dedicado a la vana gloria del poder, no ha estudiado, no ha cumplido con satisfacción sus tareas y que por el lobby postergue a otros de mayor talento?

O un médico que por política, familia o contactos se le entregue así por así la administración de un departamento de salud?

Entonces ¿porqué gastar tiempo en oir a los concursales en visitas privadas en los niveles superiores, cuando en las manos de los que deciden se encuentran todos los antecedentes del postulante?

Hay servicios públicos característicos en los que por sanidad del espíritu nacional y en homenaje a los verdaderos servidores públicos debe terminar en este Gobierno. Ello es un síntoma inequívoco de corrupción y la estructura pública no debe soportar más estas irregularidades, por lo que debiera implementarse una Ley que establezca bajo sanción de no ser más aceptado como postulante, aquel que por sí mismo, por medio de partidos, Iglesias, o cualquier contacto, pretenda llegar con sus antecedentes por una vía que no sea el procedimiento establecido para ello.

Me imagino, cuántos ineptos reclamarán por estas palabras, pero si así se hiciera tendríamos mejor salud, mejor educación, mejor justicia, mejor fiscalización e indudablemente un sertvico público son toxicidad.