El Vipassana y el caso del joven que murió atropellado

Vipassana es una técnica de meditación budista y constituyen junto con el Shamata las dos principales técnicas de meditación del Budismo Theravada. Se trata de una técnica de auto-discernimiento basada en la observación de la mente y la materia y sus aspectos de impermanencia, insatisfacción y falta de una esencia inherente e independiente o "yo". Puede practicarse en forma individual, aunque su estudio debe ser guiado necesariamente por un maestro ya que en la tradición budista no existe la posibilidad de ser autodidacta y todas las preguntas que puedan surgir sólo deben ser tratadas únicamente con el maestro.
Una forma habitual de aprender o profundizar el dominio de esta técnica de meditación es la asistencia a retiros espirituales en lo que el maestro o guía traspasa la enseñanza a los asistentes. Los retiros suelen ser mucho más estrictos que los tradicionales retiros cristianos ya que se imponen horarios exigentes – habitualmente implican levantarse de madrugada - y restricciones de dieta, por ejemplo.
Esta práctica por ningún motivo puede incluir la ingesta de sustancias ilegales como marihuana u otras ya que, aunque estas sustancias fueran legales, su ingesta atentaría contra el propósito de este tipo de técnica meditativa. Por ese motivo, durante un retiro de Vipassana incluso se suspende la ingesta de drogas farmacológicas. Esto contrasta con lo que ocurre con otros tipos de prácticas espirituales, típicamente de origen chamánico, que sí hacen uso de este tipo de sustancias.
En conclusión, el Vipassana no representa peligro alguno para quien lo practica y, mucho menos, si se respetan las normas establecidas para ello. Así lo demuestran nada menos que casi 2500 años de experiencia acumulada por un sinnúmero de individuos que la han practicado y disfrutado de sus beneficios sin efectos laterales o consecuencias negativas, muy por el contrario.
En el caso del joven Bustos es posible que éste no haya acatado las normas impuestas, en efecto, habitualmente está prohibido abandonar un retiro de este tipo sin autorización del guía. Muy probablemente, Bustos no se sintió a gusto con el extremo ascetismo de la actividad y no fue capaz de mantenerlo o sencillamente se aburrió y se fue. En cualquier caso es claro que su muerte difícilmente tiene algo que ver con esto ya que –de hecho – ni siquiera fue ésta la última experiencia espiritual en del joven antes de ser atropellado. En efecto, con posterioridad al abandono del retiro, Bustos participó de un ritual mapuche durante el cual el muchacho dijo sentirse identificado con el espíritu de un águila. Lo que no se sabe es si el joven, para alcanzar este estado alterado de conciencia, empleó alguna sustancia o no, aunque al parecer esto no formaría parte del rito mismo.




















